25 de julio de 2021
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BEIJING, 14 jul (Xinhua) -- Procurando tener la sartén por el mango en Asia-Pacífico, Estados Unidos ha estado tratando de transformar el mar Meridional de China en un terreno de caza para sus propios intereses geopolíticos.
   Siendo una superpotencia tan temeraria, Estados Unidos ahora representa la amenaza más grave para la región. En los últimos días, la Administración estadounidense se ha vuelto a preparar para levantar nuevas olas en las aguas regionales.
   El domingo, el secretario de Estado de Estados Unidos, Antony Blinken, aprovechó el llamado veredicto de un tribunal de arbitraje ilegal sobre el mar Meridional de China dictado hace cinco años y acusó a China de amenazar la libertad de navegación y violar el derecho internacional. Al día siguiente, un buque de guerra estadounidense entró ilegalmente en aguas chinas cerca de las islas Xisha, en dicha región.
   Washington, con el fin de exagerar la llamada "amenaza china" y perseguir la hegemonía en Asia-Pacífico, tiene toda una historia de hacer alarde de poderío en la región y señalar con el dedo acusador a Beijing con acusaciones infundadas.
   La amenaza a la libertad de navegación, para empezar, es pura ficción. Mientras que unos 100.000 barcos mercantes viajan en esta concurrida ruta de navegación al año, ni un solo barco ha informado de que su seguridad se haya visto amenazada en el mar Meridional de China.
   Bajo el pretexto de la libertad de navegación, Estados Unidos frecuentemente envía sus buques de guerra y portaaviones a las aguas regionales y ha realizado multitud de ejercicios militares. Una demostración de fuerza tan obvia está elevando las tensiones en Asia-Pacífico y socava la paz y la estabilidad en la zona.
   La decisión de Washington de remover viejas cenizas es aún más absurda esta vez.
   Tanto el fallo ilegal e inválido como el propio tribunal de arbitraje son una farsa política. El fallo viola la Carta de las Naciones Unidas y la Convención de las Naciones Unidas sobre el Derecho del Mar (UNCLOS, siglas en inglés). De ninguna manera Beijing aceptará ni este fallo ni cualquier reclamo y acción basados en el mismo.
   El hecho de que Estados Unidos esté llamando a otros a seguir el derecho internacional mientras se niega a unirse a la UNCLOS es una ironía y un vivo reflejo de la hipocresía de Washington.
   Lo que China ha hecho en el mar Meridional de China se basa en fundamentos históricos y jurídicos convincentes.
   Mientras tanto, Beijing cree que las diferencias sobre los derechos territoriales marítimos deberían ser superadas por los países relacionados en la región a través de consultas.
   En los últimos meses, los países de la región, incluida China, han conseguido progresos positivos en las consultas sobre el Código de Conducta en el Mar Meridional de China, demostrando su compromiso compartido con el mantenimiento de la paz en su hogar común.
   Una vez establecido, el Código de Conducta puede proteger eficazmente los derechos legales de las partes relacionadas en la región de conformidad con el derecho internacional.
   El mar Meridional de China es una de las aguas más transitadas del mundo. Un flujo fluido del comercio mundial y cadenas de suministro globales resilientes dependen en gran medida de la paz y la estabilidad allí. Estados Unidos debe desempeñar un papel constructivo en la región y unirse a otros para convertir el mar Meridional de China en un mar de paz, cooperación y amistad. 
14 de julio de 2021
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