22 de septiembre de 2021
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BEIJING, 15 jun (Xinhua) -- El martes se cumple el vigésimo aniversario de la Organización de Cooperación de Shanghai (OCS), que se estableció para garantizar la seguridad y promover la prosperidad en la vasta masa continental euroasiática.
   En el transcurso de sus dos décadas de desarrollo, el Espíritu de Shanghai ha ido tomando forma gradualmente como el principio fundamental de la organización que se caracteriza por la confianza mutua, el beneficio mutuo, la igualdad, las consultas, el respeto por la diversidad cultural y la búsqueda del desarrollo común.
   Dado que el mundo de hoy ha sufrido cambios permanentes por una pandemia sin precedentes, la OCS, impulsada por el Espíritu de Shanghai, es un buen ejemplo de cómo los países pueden trabajar mejor entre sí en tiempos de peligros y desafíos globales.
   En primer lugar, los miembros de la OCS han demostrado su solidaridad al abordar cuestiones espinosas como las "tres fuerzas del mal" del terrorismo, el separatismo y el extremismo, y el control y la prevención de la COVID-19. Frente a cualquier desafío, pueden responder con acciones unificadas.
   Esa unidad ha sido reforzada y sostenida por el Espíritu de Shanghai, que ha sido fundamental para el crecimiento de la OCS hasta convertirse en un bloque influyente en la región y más allá.
   En los últimos años, los logros son notables. La seguridad y la estabilidad generales de la región se han mantenido a pesar de la compleja situación regional. Se ha promovido el desarrollo social y económico de varios países. Más importante aún, la confianza política entre los miembros de la OCS ha mejorado en gran medida y se han fortalecido los lazos de amistad entre los Estados miembros.
   La OCS no se ha comprometido a formar una pequeña camarilla a puertas cerradas. Bajo la guía del Espíritu de Shanghai, ha cumplido su palabra y se ha mantenido abierta.
   La organización se expandió por primera vez en 2017 cuando la India y Pakistán se unieron como miembros de pleno derecho. Con sus seis miembros fundadores: China, Kazajistán, Kirguistán, Rusia, Tayikistán y Uzbekistán, el bloque tiene actualmente ocho miembros de pleno derecho, cuatro países observadores y seis socios de diálogo.
   Además, el bloque ha venido realizando todo tipo de diálogos, intercambios y cooperación con otros países, así como con organizaciones internacionales o regionales relevantes. El Grupo de Contacto OCS-Afganistán ha demostrado ser un mecanismo eficaz que ha estado trabajando para ayudar a facilitar el proceso de paz del país devastado por la guerra durante años.
   Por último, pero no menos importante, la OCS ha demostrado su inclusión en la cooperación internacional. Este bloque cubre casi la mitad de la población mundial, abarca más del 60 por ciento de la masa continental euroasiática e incluye diversas culturas. A pesar de sus diferencias, los miembros de la OCS han estado llevando a cabo una cooperación práctica al defender el principio de respeto mutuo y beneficios mutuos, que ha arrojado resultados tangibles como el oleoducto China-Rusia, el Gasoducto China-Asia Central y el Nuevo Puente Terrestre Euroasiático, entre otros.
   La OCS no es el equivalente a la OTAN (la Organización del Tratado del Atlántico Norte) en la región. Más allá de su propio marco, la OCS defiende un principio de no alineación y de no dirigir sus esfuerzos contra ningún otro país u organización. No intenta dividir el mundo en diferentes campos ni instigar prejuicios ideológicos u odio contra terceros.
   Décadas de desarrollo han hecho que el bloque regional euroasiático sea insustituible en el mundo actual. Ha salvaguardado la paz y la estabilidad de la región, que es de importancia estratégica mundial. También ha promovido la construcción de un nuevo tipo de relaciones internacionales que destacan el respeto mutuo, la equidad y la justicia, y la cooperación de beneficio mutuo.
   Al entrar en la era de pospandémica, el mundo necesita nuevos enfoques para hacer frente a los profundos cambios globales. La mentalidad de la Guerra Fría, el juego de suma cero, la política de pequeñas camarillas han quedado demasiado obsoletas para encajar en este mundo moderno. En este sentido, tanto la OCS como el Espíritu de Shanghai pueden ofrecer alguna inspiración. 
15 de junio de 2021
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