20 de September de 2020
ÚLTIMAS NOTICIAS:
BEIJING, 10 sep (Xinhua) -- Después de quedarse en casa durante meses debido a la pandemia de COVID-19, Wang Jian experimentó una sensación diferente y especial al sostener una botella de cerveza helada al aire libre y relajarse con amigos en el Festival de la Cerveza de Qingdao, popularmente conocido como "el Oktoberfest de Asia".
   A él se unieron más de 1,21 millones de visitantes a la gala de 17 días, más de la mitad de ellos llegados desde fuera de la ciudad costera de Qingdao, uno de los polos turísticos de la provincia oriental china de Shandong.
   "Finalmente llegó el momento de relajarnos, un poco, después del estricto distanciamiento social. Parece que por fin podemos librarnos de las preocupaciones y decir adiós al encierro en casa", dice Wang.
   Durante el festival, que se llevó a cabo el mes pasado, los aficionados a la cerveza pudieron probar más de 1.500 tipos de la bebida disponibles en el lugar y ver espectáculos de fuegos artificiales, entre otros. Durante el evento, la afluencia en los mercados, hoteles y restaurantes cercanos estuvo en el 92 por ciento de los niveles previos al brote del nuevo coronavirus.
   En Beijing, el lunes 7 de septiembre regresaron a la escuela otros 520.000 estudiantes de primaria, con lo que todos los niños de los grados inferiores al 12 volvieron a las clases presenciales. Asimismo, a finales de la semana pasada comenzaron a reanudarse los vuelos internacionales a Beijing, la capital nacional, con pasajeros de ocho países.
   En toda China, muchos bares y restaurantes están nuevamente llenos de gente. Los eventos con asistencia multitudinaria están retornando paulatinamente.
   El regreso a una vida social normal apuntala la recuperación económica del país.
   En un discurso pronunciado durante una ceremonia celebrada el martes en Beijing para condecorar a los modelos a seguir en la lucha contra la epidemia, el presidente chino, Xi Jinping, dijo que el país se ha convertido en la primera gran economía en volver a crecer desde el estallido de la pandemia y ha tomado la delantera a nivel mundial tanto en el control de la COVID-19 como en la recuperación económica.
   Estadísticas oficiales muestran que las ventas minoristas de China en julio se situaron apenas un 1,1 por ciento por debajo de las del mismo mes de 2019.
   Gita Gopinath, economista jefe del Fondo Monetario Internacional, tuiteó la semana pasada un gráfico que muestra crecimientos intertrimestrales del PIB del segundo trimestre no anualizados en una escala comparable. De todas las principales economías incluidas en el gráfico, solo China mostró un crecimiento positivo.
   Si bien la pandemia ha golpeado a las empresas, China ha estado promoviendo una mayor apertura económica. En la Feria Internacional de Comercio de Servicios de China 2020, que se clausuró el miércoles en Beijing, el país prometió continuar facilitando el acceso al mercado en su sector servicios acortando aún más su lista negativa de inversión extranjera.
   Una creciente lista de gigantes financieros occidentales, particularmente estadounidenses, también están expandiendo este año su presencia en China.
   Goldman Sachs y Morgan Stanley han adquirido acciones mayoritarias en sus empresas mixtas en China. Citi ha recibido una licencia para la custodia de fondos nacionales, y BlackRock se ha convertido en el primer administrador de activos global en obtener la aprobación regulatoria para establecer una unidad de fondos mutuos.
   A pesar de la reanudación de las actividades comerciales y sociales, China no ha bajado la guardia e implementó lo que denomina "medidas regulares de prevención y control de COVID-19", que exigen controles de temperatura en lugares públicos y el uso de mascarillas en el transporte público y otros espacios interiores.
   Durante los últimos meses, y en diferentes momentos, se han descubierto focos de contagio de menor escala en Beijing, Xinjiang y Dalian. Los esfuerzos para hacer frente a los rebrotes, que incluyen cuarentenas, desinfección, rastreo de contactos, cierres selectivos y campañas de pruebas masivas, han demostrado ser efectivos.
   Hasta el miércoles, la parte continental de China no había reportado ningún nuevo caso de coronavirus de transmisión local durante 25 días consecutivos, y el 94,37 por ciento de todos los casos habían sido curados, estadísticas que están muy por encima del promedio mundial.
10 de septiembre de 2020
Especial
GUANGZHOU, 9 sep (Xinhua) -- Hace tres años, cuando Fabiola Apango Partida les contaba a sus amigos dónde se alojaba en China, la manera más fácil de explicarlo era decirles que vivía cerca de Hong Kong y Macao o, simplemente, en el sur de China. Pero si ahora le preguntan otra vez, les afirma: "Vivimos en Tangjia de Zhuhai".

Por Meng Yifei, Zhou Qiang y Hong Zehua

 

Apango y su esposo son de México. En 2017, él fue invitado a trabajar como profesor de español en la Universidad Sun Yat-Sen en Zhuhai, en la provincia meridional de Guangdong. Entonces, Apango, diseñadora gráfica, y su esposo decidieron establecerse en Tangjia.

"Antes de venir, lo que habíamos visto sobre China eran reportajes o publicidades sobre temas muy tradicionales y originales de la cultura china. Cuando llegamos a Zhuhai, descubrimos que es una ciudad muy bonita y arbolada, y que tiene muchas flores. Pensamos que Tangjia era exactamente parte de la China original", recuerda Apango.

Tangjia es una de las aldeas del poblado de Tangjiawan, en la ciudad de Zhuhai. Se encuentra en la orilla oeste del estuario del río Perla. En verano, grandes nubes blancas flotan en el cielo azul, las casas se extienden por los callejones, coloridas hojas de Santa Rita sobresalen de las paredes, y de vez en cuando pasan lugareños en bicicleta...... todo es una hermosa pintura del sur de China.

"Para algunos chinos, Tangjia es 'vieja', 'sucia', 'sin nada especial', es una aldea que ya está pasada de moda, no tiene modernidad o, simplemente, no es nueva. Pero para los extranjeros como yo, Tangjia es todo lo contrario", afirma la diseñadora mexicana, quien añade que "es un lugar único y especial, porque su valor se centra en la historia que puede contar. Esa historia la puedes ver reflejada en sus casas, en sus calles, en la muralla y en todos los lugares que se encuentran aquí alrededor".

Apango suele caminar con su esposo por las villas con curiosidad y alegría. "Una vez vi a una anciana arreglando el patio mientras su pequeña nieta se sentaba a su lado, y la tranquilidad también me hizo sentir relajada", recordó.

La distancia entre Tangjia y el centro de la ciudad se recorre en apenas 40 minutos en automóvil. El viaje lleva a través de una transformación, desde la simplicidad y tranquilidad a la modernidad y el bullicio. Cuando se pone el sol, luego de hacer las compras, a la pareja le gusta tomar un café al aire libre.

Al hablar del mayor cambio a lo largo de estos tres años, Apango dice sin pensar: el puente Hong Kong-Zhuhai-Macao hace que la vuelta a su pueblo sea más sencilla. "Hemos pasado nueve veces por el puente y es una experiencia increíble que nos gusta mucho. Antes tomábamos el barco cuyo horario es muy reducido y nos costaban por lo menos dos días hacer el recorrido. Era muy cansador. Pero ahora todo es muy fácil", afirmó Apango.

Según Apango, la inauguración del puente fue una noticia internacional que hizo a Zhuhai más conocida para los extranjeros. "A mis amigos y familiares les decimos que, donde está el puente, ahí vivimos".

De acuerdo con Apango, cada pueblo y ciudad tiene su propia identidad. Tangjia se destaca por su simplicidad, naturaleza y tranquilidad, mientras que el centro es famoso por los rascacielos, la circulación y la comodidad.

Con el primer rayo de sol de la mañana, la pareja toma un desayuno tradicional chino en una tienda ubicada en una esquina, dando los buenos días al dueño. Cuando cae la noche, después de un día ocupado de trabajo, se reúne con amigos y comienza su vida nocturna.

Con el fin de mejorar las condiciones de vivienda de sus residentes, Tangjia ha llevado a cabo una serie de renovaciones de infraestructura en los últimos años. Algunas casas han sido renovadas y convertidas en posadas de "alojamiento y desayuno" para recibir a más turistas.

China está esforzándose por lograr dentro de este año la construcción integral de una sociedad modestamente acomodada.

"En China nos hemos dado cuenta de que los pequeños poblados se desarrollan también muy rápido, al igual que las grandes ciudades", relata Apango, quien agrega: "Espero que Tangjia, esta pequeña aldea de Zhuhai, nunca pierda su identidad".

"Me gusta China, me gusta Zhuhai y Tangjia es mi lugar favorito", afirma Apango en su blog.

  
09 de septiembre de 2020
Especial
BEIJING, 3 sep (Xinhua) -- Fernando es un conductor socio de DiDi Entrega en la capital chilena, Santiago. Después de recibir un pedido en la aplicación, va a Pez Madera, una tienda de decoración artesanal, recoge los productos y los entrega al cliente en solo 25 minutos.

Por Tian Rui y Chen Yao

 

Durante la pandemia de COVID-19, este tipo de servicio de entrega ha ayudado a muchas pequeñas y medianas empresas en la capital chilena que se vieron obligadas a suspender sus negocios por la cuarentena.

Andrea Wilkendorf, fundadora de Pez Madera, explica que el servicio la ayuda a completar los pedidos, ganar una buena reputación para la tienda y aumentar las ventas.

Según relata la empresaria, con Didi Entrega se puede repartir los productos el mismo día en que se hacen los pedidos, cuando antes tardaban días en llegar.

Este año, se pueden ver, en la vida cotidiana de los latinoamericanos, muchos soportes tecnológicos y servicios digitales enmarcados en la cooperación entre China y América Latina, tales como detección de temperatura corporal con cámaras termográficas, sistema auxiliar de inteligencia artificial para diagnosticar la COVID-19 o servicio de transacciones en internet.

"Debido al impacto de la pandemia, no nos queda otro remedio que elegir la forma en línea para la comunicación y la compra", afirma Zhou Mi, subdirector del Instituto de Estudios Americanos y Oceánicos de la Academia China de Comercio Internacional y Cooperación Económica, adscrita al Ministerio de Comercio.

El experto cree que con el impacto de la pandemia, el comercio de servicios inteligente y digital está ayudando al desarrollo sostenible del comercio entre ambas partes.

"La economía digital se está convirtiendo en un área muy potencial para el desarrollo del comercio de servicios entre China y América Latina", manifestó.

Durante la pandemia, con la actualización del servicio de Internet Plus chino-latinoamericano, las pequeñas empresas chilenas lograron mantener sus negocios y, en otra esfera de la vida, la clavadista mexicana María José Sánchez puede continuar entrenando en su propia casa.

Imagen del 25 de julio de 2020 tomada con un dispositivo móvil de la marca Huawei de trabajadores vertiendo leche de vaca en recipientes en el centro de elaboración de la Finca Vista Hermosa, a unos 10 kilómetros al oriente de La Habana, Cuba. (Xinhua/Lin Zhaohui)

Cada mañana, la deportista de 15 años, que pertenece a la selección nacional mexicana, realiza un "entrenamiento en línea" de una hora y media con sus compañeros bajo la guía de sus entrenadores a través de videollamada.

En Latinoamérica, la crisis sanitaria ha supuesto un aumento exponencial de la demanda de telemedicina, teletrabajo y educación a distancia por la masiva cuarentena de la región.

"En respuesta a esta situación, Huawei y los operadores trabajamos para garantizar el funcionamiento normal de las redes existentes", indica Wu Xiaoliang, vicepresidente del Departamento de Asuntos Públicos Globales de la empresa tecnológica de China Huawei.

En opinión de Zhou, con cooperación y soporte en comunicaciones, logística, "big data" y computación en la nube, existe un espacio considerable para la cooperación entre China y América Latina en el campo del comercio electrónico.

"El comercio de servicios es una buena manera de promover la cooperación económica y comercial bilateral, ya que con ese comercio se superan los problemas provocados por la distancia geográfica entre China y América Latina, una limitación importante para la colaboración entre las dos partes", sostiene.

AliExpress, la plataforma de ventas minoristas global del gigante chino de comercio electrónico Alibaba, es un buen ejemplo de este tipo de colaboración.

Debido al gran impacto del tipo de cambio y a la fuerte reducción de la capacidad de las principales líneas logísticas internacionales al inicio del brote de la COVID-19, la plataforma se vio gravemente afectada en Brasil, mercado líder de Aliexpress entre más de 200 países y regiones en todo el mundo.

En respuesta a la situación, la plataforma lanzó Aliexpress Direct, una innovadora solución con la que se puede consolidar en un solo envío todos los pedidos en distintas tiendas del mismo comprador, quien también disfruta del envío gratuito si compra artículos por más de 30 dólares de una sola vez.

En agosto, AliExpress redujo el límite de envío gratuito del servicio de 30 a 15 dólares. En pocos días un 50 por ciento más de usuarios se beneficiaron de la medida, que está disponible para millones de productos enviados a Brasil.

De esta forma, AliExpress Direct se ha convertido en la segundo forma de entrega más popular entre los usuarios brasileños.

A medida que los latinoamericanos compran productos "hechos en China" en línea, el comercio electrónico transfronterizo también ayuda a que muchos productos agrícolas de alta calidad de América Latina lleguen a miles de hogares en China, reportando así beneficios reales a numerosas pequeñas y medianas empresas de América Latina, señala Zhou.

Un empleado porta una mascarilla y careta mientras verifica la temperatura de un hombre previo a ingresar a un cine, en Quito, capital de Ecuador, el 28 de agosto de 2020. (Xinhua/Santiago Armas)

Sumado a esto, la cooperación entre ambas partes en el campo de la salud pública este año también se ha reforzado a través de las nuevas tecnologías.

Durante la pandemia, la empresa tecnológica de China Huawei, Lanwon Technology Co., Ltd. y la Universidad de Ciencia y Tecnología de Huazhong desarrollaron conjuntamente un sistema auxiliar para diagnosticar la COVID-19.

El sistema de inteligencia artificial y computación en la nube se instaló en varios hospitales en Ecuador, México, Colombia, Chile y Panamá.

A ojos de Li Jun, director del Instituto de Investigación de Comercio de Servicios Internacional de la Academia China de Comercio Internacional y Cooperación Económica, adscrita al Ministerio de Comercio, en un momento en que el comercio mundial de servicios tradicionales está seriamente afectado por la epidemia, emergen otras oportunidades.

"El comercio de servicios emergentes, especialmente los servicios intensivos en conocimiento que pueden suministrarse en forma digital, ha logrado cierto crecimiento contrario a la tendencia", comentó.

La Feria Internacional de China para el Comercio de Servicios (CIFTIS, por sus siglas en inglés) se celebrará a principios de septiembre en Beijing, con la participación de empresas y asociaciones empresariales de los países latinoamericanos.

En cuanto a las perspectivas, Zhou indica que frente a la decisión de algunos países de proteger sus propios intereses perjudicando los de sus vecinos, tanto China como América Latina abogan por el libre comercio.

"El fortalecimiento de la cooperación en el área del comercio de servicios será una buena muestra y también ayudará a que más economías defiendan una posición abierta y cooperativa para hacer frente a la crisis y buscar un mejor desarrollo coordinado", concluye. Fin

(Contribuyeron a esta información los corresponsales de Xinhua Wu Hao, en Ciudad de México, y Yin Nan, en Santiago de Chile)

  
03 de septiembre de 2020
Especial
Image Imagen cedida por DiDi Chuxing del 19 de abril de 2020 de personas brindando un servicio de sanitización gratuito a taxis inscritos en la plataforma DiDi en el Parque O´Higgins, en Santiago, capital de Chile. (Xinhua/Str)
GUANGZHOU, 3 sep (Xinhua) -- Cuando en 2010 Ezequiel Santa Cruz llegó a Shenzhen, ciudad de la provincia meridional china de Guangdong adyacente a Hong Kong, no pensaba que se quedaría en ella por 10 años.

 

Santa Cruz viene de México y lleva 20 años cocinando tacos, la comida más típica de su país. Hoy en día el negocio de su propia taquería se ha extendido a otras ciudades chinas, como Fujian y Shanghai, y también a Tailandia.

"Cuando llegué hace 10 años, Shenzhen era como una pequeña ciudad y no había tanta construcción. Precisamente ahorita donde estamos aquí, el edificio más alto de esta zona no existía. No solamente para mí es impresionante. Tengo amigos y clientes que vienen frecuentemente, me dicen qué cambiado este edificio, ¡en qué momento pasa!".

Este año coincide con el 40 aniversario del establecimiento de la Zona Económica Especial de Shenzhen. A lo largo de estas cuatro décadas, la localidad ha pasado de ser un pequeño pueblo de pescadores a una moderna metrópoli y un motor para la Gran Área de la Bahía de Guangdong-Hong Kong-Macao.

El cocinero mexicano recuerda que a su llegada había en la ciudad solo unas cuantas líneas de metro, pero ahora hay 10. "Es un ejemplo de un avance gigantesco. El cambio ha sido muy impresionante, China no descansa, está siempre construyendo y avanzando", afirma.

Santa Cruz abrió su propia taquería en 2014, ofreciendo seis tipos de tacos, enmoladas, enchiladas y otros platos. Para conservar el sabor original, el ahora empresario insiste en contratar cocineros de su México natal, y también trae los ingredientes directamente desde allí.

"Al principio, la gente paraba y tomaba fotos por la abundancia de extranjeros. Hay días en que tengo puro cliente extranjero", dice, para luego añadir con satisfacción, "ahora a veces hay una mesa de extranjeros y en todas las otras 20 mesas solo chinos".

Santa Cruz dice que cada vez más chinos tienen interés por probar sabores nuevos y aventurarse a algo diferente. Shenzhen, en su calidad de metrópoli, proporciona a los amantes de la gastronomía cocina de todo el mundo.

La modernidad de la ciudad y la curiosidad de los clientes hacen florecer el negocio de Santa Cruz. Cuenta que en China el nivel de vida de la gente es cada vez más alto y los clientes que ingresan a sus locales "ya no vienen solo por la foto" sino que llegan con una idea perfectamente clara de cómo satisfacer su paladar.

"Para mí en verdad el mejor cliente es el chino, porque el cliente chino quiere probar y ordena todo el menú si es posible, y eso es un gran beneficio", confiesa.

"También hay gente que es por una vez que viene a probar la comida mexicana y se le tiene que explicar cómo tomar el taco, cómo se come, y se van contentos porque aquí el trato es personalizado. El chef no solamente cocina, sino que atiende también a la gente, así que la gente puede explorar más", explica.

De Shenzhen y Fujian hasta Shanghai, las taquerías de Santa Cruz se van extendiendo por un país que está a miles kilómetros de su tierra natal. El 11 de septiembre abrirá sus puertas la segunda taquería en Shanghai.

"China es un país muy abierto y el Gobierno te permite trabajar. Es muy cómodo para empresarios para poner un restaurante y trabajar, y por lo tanto quiero quedarme en Shenzhen", asegura, y añade que "el mercado chino cuenta con cada vez más consumidores hoy día en el mundo y las leyes en China te protegen más bien si tú sigues las normas que ellos te ponen".

Otra razón por la que Santa Cruz se ha enamorado de Shenzhen es que allí conoció a su esposa, con quien ya tiene una pequeña hija. Cuando Santa Cruz se ocupa del negocio en la taquería, su esposa lleva a su niña, de 4 años, a la playa a jugar. Bastan 10 minutos caminando para llegar desde el apartamento de la familia hasta la orilla del mar de aguas cristalinas de la ciudad y disfrutar de un momento de tranquilidad.

En cuanto al futuro, Santa Cruz no tiene planes detallados. "La (epidemia de) COVID-19 nos ha cambiado la forma de ver la vida. No podría decir exactamente en qué ciudad estaré, pero si hay más proyectos, seguro serán en China", concluye.

  
03 de septiembre de 2020
Especial
GUANGZHOU, 2 sep (Xinhua) -- Cuando en 2010 Ezequiel Santa Cruz llegó a Shenzhen, ciudad de la provincia meridional china de Guangdong adyacente a Hong Kong, no pensaba que se quedaría en ella por 10 años.

 

Santa Cruz viene de México y lleva 20 años cocinando tacos, la comida más típica de su país. Hoy en día el negocio de su propia taquería se ha extendido a otras ciudades chinas, como Fujian y Shanghai, y también a Tailandia.

"Cuando llegué hace 10 años, Shenzhen era como una pequeña ciudad y no había tanta construcción. Precisamente ahorita donde estamos aquí, el edificio más alto de esta zona no existía. No solamente para mí es impresionante. Tengo amigos y clientes que vienen frecuentemente, me dicen qué cambiado este edificio, ¡en qué momento pasa!".

Este año coincide con el 40 aniversario del establecimiento de la Zona Económica Especial de Shenzhen. A lo largo de estas cuatro décadas, la localidad ha pasado de ser un pequeño pueblo de pescadores a una moderna metrópoli y un motor para la Gran Área de la Bahía de Guangdong-Hong Kong-Macao.

El cocinero mexicano recuerda que a su llegada había en la ciudad solo unas cuantas líneas de metro, pero ahora hay 10. "Es un ejemplo de un avance gigantesco. El cambio ha sido muy impresionante, China no descansa, está siempre construyendo y avanzando", afirma.

Santa Cruz, dueño de la taquería, lleva 10 años en la localidad de Shenzhen. (Xinhua/Hong Zehua)

Santa Cruz abrió su propia taquería en 2014, ofreciendo seis tipos de tacos, enmoladas, enchiladas y otros platos. Para conservar el sabor original, el ahora empresario insiste en contratar cocineros de su México natal, y también trae los ingredientes directamente desde allí.

"Al principio, la gente paraba y tomaba fotos por la abundancia de extranjeros. Hay días en que tengo puro cliente extranjero", dice, para luego añadir con satisfacción, "ahora a veces hay una mesa de extranjeros y en todas las otras 20 mesas solo chinos".

Santa Cruz dice que cada vez más chinos tienen interés por probar sabores nuevos y aventurarse a algo diferente. Shenzhen, en su calidad de metrópoli, proporciona a los amantes de la gastronomía cocina de todo el mundo.

La modernidad de la ciudad y la curiosidad de los clientes hacen florecer el negocio de Santa Cruz. Cuenta que en China el nivel de vida de la gente es cada vez más alto y los clientes que ingresan a sus locales "ya no vienen solo por la foto" sino que llegan con una idea perfectamente clara de cómo satisfacer su paladar.

"Para mí en verdad el mejor cliente es el chino, porque el cliente chino quiere probar y ordena todo el menú si es posible, y eso es un gran beneficio", confiesa.

"También hay gente que es por una vez que viene a probar la comida mexicana y se le tiene que explicar cómo tomar el taco, cómo se come, y se van contentos porque aquí el trato es personalizado. El chef no solamente cocina, sino que atiende también a la gente, así que la gente puede explorar más", explica.

En la taquería, el chef mexicano pone salsa especial a los tacos, uno de los platos más típicos de Mexico. (Xinhua/Hong Zehua)

De Shenzhen y Fujian hasta Shanghai, las taquerías de Santa Cruz se van extendiendo por un país que está a miles kilómetros de su tierra natal. El 11 de septiembre abrirá sus puertas la segunda taquería en Shanghai.

"China es un país muy abierto y el Gobierno te permite trabajar. Es muy cómodo para empresarios para poner un restaurante y trabajar, y por lo tanto quiero quedarme en Shenzhen", asegura, y añade que "el mercado chino cuenta con cada vez más consumidores hoy día en el mundo y las leyes en China te protegen más bien si tú sigues las normas que ellos te ponen".

Otra razón por la que Santa Cruz se ha enamorado de Shenzhen es que allí conoció a su esposa, con quien ya tiene una pequeña hija. Cuando Santa Cruz se ocupa del negocio en la taquería, su esposa lleva a su niña, de 4 años, a la playa a jugar. Bastan 10 minutos caminando para llegar desde el apartamento de la familia hasta la orilla del mar de aguas cristalinas de la ciudad y disfrutar de un momento de tranquilidad.

En cuanto al futuro, Santa Cruz no tiene planes detallados. "La (epidemia de) COVID-19 nos ha cambiado la forma de ver la vida. No podría decir exactamente en qué ciudad estaré, pero si hay más proyectos, seguro serán en China", concluye.

  
02 de septiembre de 2020
Especial
Image La taquería de Ezequiel Santa Cruz se sitúa en Shenzhen, ciudad de la provincia meridional de China. (Xinhua/Hong Zehua)
SAN SALVADOR, 28 ago (Xinhua) -- La fusión de la cultura china y la salvadoreña ha catapultado la producción de un exquisito té que trasciende fronteras y que ha conquistado el paladar de miles de personas en varios países del mundo.
   Por Olman Manzano y Douglas Martínez
   Como si se tratara de una "combinación mágica", las enseñanzas milenarias chinas han llegado hasta el laborioso pueblo salvadoreño, donde han sido recibidas con los brazos abiertos y junto al talento local, han creado una infusión que seduce a los aficionados al té en varias naciones.
   Se trata de la marca de té Lafiroa, producido en el país centroamericano desde 2014 por iniciativa de la emprendedora Marcela Figueroa.
   Un viaje revelador por Asia tras la muerte de su esposo fue la puerta de entrada al maravilloso mundo del té y que Marcela ha sabido explotar, al punto de convertirse en una verdadera embajadora de una bebida milenaria.
   Con nombres como "Nocturno", "De Pedasí con amor", "Hasta mañana" o "Buenos días", la marca de té Lafiroa, un acrónimo de su nombre y apellido, ha logrado conquistar el gusto de los salvadoreños, guatemaltecos, panameños, peruanos, estadounidenses y de países tan lejanos como Japón, España, India y Alemania.
   Incluso, el Organismo Promotor de Exportaciones e Inversiones de El Salvador le pidió enviar sus muestras a Rusia para la Expo Café y Té 2018 con sede en Moscú.
   En plática con Xinhua, Marcela contó que Lafiroa "es la unión de estas dos culturas, la cultura milenaria china impresionante del té y luego nuestra cultura que es un poco más joven, pero que ancestralmente se ha bebido alguna infusión con el objetivo de curar".
   "Cuando unimos estas dos culturas, se hace una maravillosa mezcla, un maravilloso maridaje", comentó con orgullo.
   Según cifras de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), el té es la bebida preparada más consumida en el mundo, es decir, sólo es superado por el agua. Dos billones de personas toman al menos una taza diaria de té.
   Alrededor de 40 países cultivan el té, destacan tres de ellos que distribuyen la mitad de los tés verdes y negros consumidos en el mundo: India, China y Sri Lanka.
   Les siguen productores como Kenia, Turquía, Indonesia y Japón.
   Hasta 2013 se estima que la producción de té fue de 5 millones de toneladas.
   Publicaciones que destacan la pasión de Marcela, la han llegado a catalogar como Tea Ambassador, la primera Tea Sommelier (catadora de té) y blender (profesional en la mezcla de té y en la creación de una marca), un verdadero orgullo para la región.
   Y no es para menos, pues se ha dedicado al estudio del té, a las combinaciones, a explorar la idiosincrasia y poder presentar infusiones nativas como su exquisito té "Kuzkatán" (nombre inspirado en la palabra del idioma náhuat KusKatan que significa Tierra de Cosas Preciosas), derivado de la horchata de morro, bebida tradicional salvadoreña.
   Marcela, quien es una brillante arquitecta con maestría en urbanismo, ha sido una acuciosa, siempre dispuesta a aprender y fue así como se especializó en Londres y en el Club del Té en Argentina con la ya famosa Victoria Bisogno.
   Todo esto la ha llevado a crear una bebida del agrado de muchos.
   No menos importante es el apoyo a redes de mujeres en Guatemala y El Salvador que colaboran cultivando ingredientes únicos en dos fincas.
   Figueroa explicó a Xinhua que el interés en consumir y saber más sobre el té en los últimos meses vino de la mano de afirmaciones de muchos expertos que plantean beneficios en el fortalecimiento de las defensas del cuerpo con el consumo de la bebida.
   Por esa razón crea combinaciones de sabores muy propios de Mesoamérica con los ya tradicionales tés chinos que son tan apreciados en el mundo y se han convertido en una verdadera cultura y tesoro de la humanidad. 
28 de agosto de 2020
Especial
BEIJING, 26 ago (Xinhua) -- El 20 de marzo, como uno de los periodistas chinos que abandonaron Estados Unidos bajo la orden de expulsión de facto de Washington, llegué a Beijing en el vuelo CA982, lo que marcó el final no oficial de mis dos años y tres meses de servicio. Presionado por la fecha límite establecida por el Gobierno estadounidense para salir del país, mi partida fue sin duda apresurada.
  Por Jin Yuelei
   Durante mi tiempo allí tuve mi base en Washington D. C., una ciudad política cuyo ritmo, dicen muchos, se ve establecido por un "reloj político". Sin embargo, como yo me concentraba principalmente en informar sobre cultura y humanidades, he podido ver de primera mano que la ciudad, aunque con la política en su núcleo, tiene un lado más vibrante y culturalmente diverso de lo que normalmente se retrata en las noticias.
   La ciudad capital, junto con otros lugares del país norteamericano, ha sido testigo de una amplia cooperación entre China y Estados Unidos.
   Durante los últimos dos años, he tenido el privilegio de entrevistar a muchas personas que han contribuido a los intercambios culturales y entre pueblos entre los dos países. Son estas personas encantadoras las que más me han conmovido.
   En septiembre de 2018, mis colegas y yo fuimos a Iowa City, en el estado de Iowa, en el medio oeste del país, para entrevistar a Nieh Hualing, una reconocida escritora estadounidense de origen chino. Fue una de mis entrevistas más memorables.
   En 1967, Nieh cofundó el Programa Internacional de Escritura (IWP, siglas en inglés), una residencia de escritura para escritores y poetas internacionales, con su esposo, el poeta estadounidense Paul Angel.
   Hasta ahora, más de 1.400 escritores de unos 150 países y regiones han sido invitados al programa para participar en intercambios culturales y de escritura a corto plazo. El IWP ha recibido a unos 50 escritores chinos, la mayoría de ellos conocidos en China, incluso famosos a nivel mundial, como el premio Nobel de literatura Mo Yan.
   "Comenzamos este proyecto por nuestra visión de los intercambios literarios entre escritores de todo el mundo ... Mientras sea un escritor que me guste, lo invitaré", dijo Nieh.
   Tras la reforma y apertura de China, la pareja se dio cuenta de la importancia de invitar a escritores chinos a Estados Unidos a través de su programa y de fortalecer los intercambios literarios entre China y el mundo exterior.
   "La primera vez que volví a China, me reuní con Wang Meng, Bing Xin y Ai Qing, como deseaba. Estaba muy feliz porque sabía que eso significaba que China estaba comenzando a abrirse", recordó Nieh en la entrevista.
   En los últimos años, debido a su avanzada edad, Nieh se ha involucrado menos en el proyecto, pero todavía insiste en seleccionar personalmente a los invitados chinos. En los últimos años de su vida, el profundo compromiso de Nieh con el programa no ha cambiado.
   Durante el transcurso de nuestra estancia en Iowa City, la hija de Nieh, Wang Xiaolan, se afanó en prepararnos el itinerario con entusiasmo. Wang, una conocida profesora de danza, se ha dedicado a promover los intercambios en su campo entre China y Estados Unidos durante años. El dúo madre-hija ha trabajado incansablemente para promover la comunicación y el entendimiento entre los dos pueblos en sus respectivos ámbitos.
   A fines de 2018, mis colegas y yo entrevistamos a David Skorton, entonces director del Instituto Smithsoniano, que es el complejo de museos, educación e investigación más grande del mundo.
   El trabajo de la institución con China se remonta a 1972 cuando dos pandas gigantes aterrizaron en el Zoológico Nacional del Instituto Smithsoniano en Washington, D.C., poco después de la histórica visita del entonces presidente de Estados Unidos, Richard Nixon, a China.
   Pero incluso antes de eso, los científicos del Zoológico Nacional de la institución y su Museo Nacional de Historia Natural habían comenzado a realizar investigaciones científicas en China.
   Los pandas gigantes, un punto muy alto de la asociación del Instituto Smithsoniano con China, son los animales más adorados y amados de Estados Unidos.
   "Los pandas son un punto de gran interés público en todo Estados Unidos", señaló Skorton en la entrevista. "Pero especialmente en Washington... cada vez que sucede algo, como que una panda queda embarazada o una panda da a luz, es la noticia más importante en Washington".
   Skorton continúa diciendo: "Además del aspecto jocoso y feliz de eso, los pandas también actúan como un puente entre nuestras culturas".
   En noviembre de 2019, Bei Bei, un panda macho gigante, nacido y criado en Estados Unidos, tuvo que regresar a China como parte del acuerdo de cooperación firmado entre el Zoológico Nacional estadounidense y la Asociación de Conservación de la Vida Silvestre de China. Los simpatizantes de los panda viajaron a Washington desde todo el país para despedirlo.
   Viendo en perspectiva mi carrera en Estados Unidos, mis encuentros con estadounidenses comunes siguen siendo vívidos.
   Estos estadounidenses comunes y de buena voluntad aprecian la amistad forjada entre las dos partes a lo largo de las décadas y critican la "carta anti-China" jugada por algunos políticos estadounidenses que obstaculiza los intercambios culturales y entre ambos países.
   Mis encuentros con estos amistosos estadounidenses añaden un toque de calidez a mis recuerdos en el país.
   Nunca olvidaré a la gente que conocí en varios eventos culturales sobre China, estadounidenses que mostraron un entusiasmo genuino por la cultura china.
   Nunca olvidaré a Howie Southworth, un devoto entusiasta de la comida estadounidense, que junto con su amigo Greg Matza han estado durante más de dos décadas comiendo a su manera a través de China. Este dúo dinámico también escribió un entretenido libro de gastronomía llamado "Comida callejera china" para contar la fascinante historia de sus viajes culinarios en China.
   Nunca olvidaré las animadas demostraciones de cocina presentadas por el célebre chef chino-estadounidense Martin Yan en el Museo Nacional de Historia Estadounidense, y el humor y el entusiasmo que mostró durante nuestra entrevista personal.
   El chef Yan ha cautivado los corazones de millones de fanáticos de la cocina al condimentar su arte culinario y enseñar con tanta diversión y entretenimiento. Apodado embajador de la comida y la cultura china por muchos, el chef Yan se ha dedicado a promover las artes culinarias chinas en Estados Unidos durante más de 50 años.
   Esta gente corriente que conocí en Estados Unidos también incluye al fotógrafo Mark Parascandola, quien ha pasado cinco años fotografiando sitios de producción de películas en China.
   Publicó un libro de fotos, titulado cinematográficamente "Érase una vez en Shanghai", una colección de sus tomas de las "aldeas cinematográficas" de China, que ofrece una mirada intrigante a la floreciente industria cinematográfica de China y da testimonio de una China dinámica y cambiante.
   También está Lillian Willens, una notable dama judía nacida en Shanghai que comparte sus experiencias únicas como judía rusa que vivió en Shanghai desde la década de 1920 hasta la de 1950 en sus reveladoras pero conmovedoras memorias "Apátridas en Shanghai".
   Todavía recuerdo vívidamente cómo describió su asombro por los grandes cambios que habían tenido lugar en China en su primer viaje de regreso a Shanghai después de su partida en 1951.
   Estos encuentros me han hecho consciente de que, mientras la relación entre China y EE.UU., una de las más importantes y complejas del mundo, esté experimentando altas y bajas, los intercambios culturales y entre personas de los dos países siguen siendo lo más importante.
   Como cronista y observador de estos intercambios bilaterales, espero sinceramente que el buen momento de los intercambios culturales en la relación China-EE.UU. continuará, brindándome la oportunidad de registrar personas y eventos tan valiosos una vez más. Fin
   (Jin Yuelei trabajó en la oficina de la Agencia de Noticias Xinhua en Washington como reportero).
26 de agosto de 2020
Especial
SHENYANG, 24 ago (Xinhua) -- Zhang Guangsheng saca cuidadosamente un bien conservado sobre que data de 77 años atrás, cuando las llamas de la Segunda Guerra Mundial ardían por todas partes.

 

En la esquina superior izquierda del sobre de 6,2 por 5,5 centímetros, de color amarillento y ya desteñido, se puede ver un sello postal en tinta negra.

La carta fue enviada desde Stockton, California, el 10 de mayo de 1943. Era un mensaje de la familia para un prisionero de guerra estadounidense que estaba cautivo en el noreste de China.

Con el documento, Zhang, un coleccionista privado de Shenyang, capital de la provincia nororiental china de Liaoning, busca ofrecer a la gente un vistazo a la historia del Campo de Prisioneros de Guerra de los Aliados en la Segunda Guerra Mundial en Shenyang. Los japoneses lo llamaban el Campo de Prisioneros de Guerra Mukden.

Operado por el ejército nipón, el campo de Shengyang también era conocido como el "Auschwitz de oriente", por sus similitudes con el infame campo de concentración construido durante ese conflicto por la Alemania nazi en Polonia.

Más de 2.000 prisioneros de guerra aliados de países como Estados Unidos, Reino Unido, Australia, Países Bajos, Canadá y Nueva Zelanda, todos capturados durante la Guerra del Pacífico, fueron mantenidos en el campo entre noviembre de 1942 y agosto de 1945.

Los prisioneros eran sometidos a una brutal esclavización en el campo, y alrededor de 260 de ellos murieron víctimas de enfermedades, frío, inanición o torturas.

El largo camino de la carta estuvo lleno de ires y venires. Fue enviada desde San Francisco en mayo de 1943 y luego transferida a la Sociedad de la Cruz Roja de Japón vía Nueva York, antes de ser entregada al soldado estadounidense capturado por las tropas japonesas en el campo de batalla en Filipinas.

El sello postal contiene una pequeña nota escrita con un lápiz, "379, Aug. 45" (379, agosto 45), lo que probablemente indica que la carta llegó en agosto de 1945, dice Zhang, quien aclara que el número 379 era el que le habían asignado al soldado en el campo de prisioneros de guerra.

De acuerdo con el personal del Museo del Sitio del Campo de Prisioneros de Guerra de los Aliados en la Segunda Guerra Mundial en Shenyang, el nombre del prisionero era Leland Andrews, y su grado era el de sargento. No hay otra información disponible sobre él.

El sobre también tiene un mensaje claramente visible en la esquina superior derecha: "Campo de Prisioneros Mukden - Censurada, leída y entregada - Tamura".

El documento atravesó el Océano Pacífico durante la guerra y viajó durante más de dos años, relata Zhang, y agrega que finalmente fue entregado a Andrews después de que los japoneses se rindieron. "Usted puede imaginar lo que él sintió cuando recibió esta carta que venía desde casa", señala.

Zhang admite que es imposible saber exactamente qué escribió la familia del militar en la carta, pero imagina que deben haber expresado su deseo de que la guerra terminara y todos pudieran reunirse nuevamente.

En momentos en que se conmemora el aniversario número 75 de la rendición de Japón en la Segunda Guerra Mundial, el deseo de Zhang es encontrar a la familia de Andrews y devolverles el sobre.

"Como dice el famoso poema chino, la luz del faro es cada vez más visible, y las palabras del hogar valen todo su peso en oro", sostiene Zhang. "Esta carta, llena de amor, debe regresar al seno de esa familia", sentencia. Fin

  
24 de agosto de 2020
Especial
Image La imagen captada el 31 de julio de 2020 muestra un sobre de una carta enviada desde Stockton, California, el 10 de mayo de 1943, para un prisionero de guerra estadounidense que estaba cautivo en el Campo de Prisioneros de Guerra en el noreste de China. (Xinhua/Zhao Hongnan)
BUENOS AIRES, 21 ago (Xinhua) -- Expertos de Argentina destacaron el exitoso vínculo agroindustrial del país sudamericano con China, e instaron a profundizar los intercambios para potenciar el vínculo entre las partes.
   "No me cabe la menor duda de la complementariedad de la economía de Argentina y del Mercado Común del Sur (Mercosur) con China", dijo a Xinhua el ex embajador de Argentina ante China, Diego Guelar (2015-2019), quien participó en el seminario "Argentina y China: Un exitoso vínculo agroindustrial", organizado en Buenos Aires por el Observatorio Sino-Argentino.
   Guelar destacó que China y su atractivo mercado son claves para lograr la recuperación de la economía argentina cuando la enfermedad del nuevo coronavirus (COVID-19) comience a quedar atrás.
   Si hoy ponemos en el tablero los nuevos protocolos sanitarios acordados con China, que incluyen cerezas, arándanos, uvas de mesa, miel, arvejas, limones y carnes, tenemos varios miles de millones de dólares y un impacto positivo para las economías regionales del país, valoró Guelar.
   "Esto hay que encararlo con muchísima decisión, es el único tema para discutir hoy en Argentina, ver cómo nos ponemos en marcha para hacer uso de ese mercado, porque tenemos en China un socio serio y confiable", subrayó el experto.
   Guelar consideró viable multiplicar por tres, cuatro o cinco veces la relación con China en los próximos 10 años; no obstante, consideró que el actual panorama del intercambio ya permite generar "una agenda extraordinaria".
   "Solamente con China podemos motorizar todas nuestras economías regionales, con arándanos y cerezas en el sur, con uva en Mendoza (oeste), con limones en Tucumán (norte), con arvejas en Santa Fe (este), con la miel en la provincia de Buenos Aires (centro)", mencionó.
   Por su parte, Ricardo Negri, ex secretario de Agricultura, Ganadería y Pesca de Argentina (2015-2017), y ex presidente del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa), enfatizó que las tasas de consumo y los nuevos hábitos de consumo en China son clave para potenciar las exportaciones del país austral.
   "Hace no tanto tiempo, el 80 por ciento de la población de China era rural, y hoy la población rural es un poco menos del 40 por ciento del total, con una tendencia a que sea bastante menos del 40 por ciento en los próximos 10 años. Esto es un dato interesante desde el punto de vista demográfico, pero lo importante a destacar es que el consumo de alimentos de un poblador urbano es más de 10 veces superior al consumo de alimentos de un poblador rural, y eso impacta en el mercado", explicó el experto.
   Remarcó que "Argentina tiene una oportunidad fenomenal con China por su complementariedad", y afirmó que la agroindustria es el mejor motor para el desarrollo, para generar empleo y para reactivar la economía de Argentina, especialmente si se potencia el vínculo con China.
   La relación entre las partes "se basa en la confianza y en discusiones basadas en la ciencia, lejos de miradas o intereses de corto plazo", agregó.
   Negri, quien ahora se desempeña como director del Departamento de Agroindustria de la Fundación Nuevas Generaciones, dijo que las nuevas tendencias de consumo en China han repercutido muy fuerte en Argentina, por ejemplo por el crecimiento de la demanda de carnes.
   A finales de mayo, el Senasa destacó la regularidad de las exportaciones de carnes vacunas, aviares y porcinas a China, pese a la pandemia de la COVID-19, ya que los embarques hacia ese país crecieron 17 por ciento interanual en el primer cuatrimestre del año.
   China fue el segundo socio comercial de Argentina en 2019, aunque en abril y mayo de este año se colocó en primer lugar, destacándose entre los principales rubros exportados el poroto de soya, la carne bovina congelada y deshuesada, los camarones y langostinos, y las grasas y aceites animales o vegetales, dijo a Xinhua el mes pasado el jefe de Gabinete del Ministerio de Relaciones Exteriores, Comercio Internacional y Culto de Argentina, Guillermo Chaves.
21 de agosto de 2020
Especial
GUANGZHOU, 20 ago (Xinhua) -- Hace tres años, cuando Fabiola Apango Partida les contaba a sus amigos dónde se alojaba en China, la manera más fácil de explicarlo era decirles que vivía cerca de Hong Kong y Macao o, simplemente, en el sur de China. Pero si ahora le preguntan otra vez, les afirma: "Vivimos en Tangjia de Zhuhai".

Por Meng Yifei, Zhou Qiang y Hong Zehua

 

Apango y su esposo, Daniel Morales, son de México. En 2017, él fue invitado a trabajar como profesor de español en la Universidad Sun Yat-Sen en Zhuhai, en la provincia meridional de Guangdong. Así que Apango, diseñadora gráfica, y él se establecieron en Tangjia.

"Antes de venir, lo que habíamos visto sobre China eran reportajes o publicidades sobre temas muy tradicionales y originales de la cultura china. Cuando llegamos a Zhuhai, descubrimos que es una ciudad muy bonita y arbolada, y que tiene muchas flores. Pensamos que Tangjia era exactamente parte de la China original", recuerda Apango.

Un templo ancestral de estilo tradicional chino en el poblado de Tangjiawan, en la ciudad de Zhuhai de la provincia meridional de Guangdong, donde vive Fabiola Apango. (Xinhua/Hong Zehua)

Tangjia es una de las aldeas del poblado de Tangjiawan, en la ciudad de Zhuhai. Se encuentra en la orilla oeste del estuario del río Perla. En verano, grandes nubes blancas flotan en el cielo azul, las casas se extienden por los callejones, las coloridas hojas de Santa Rita sobresalen de las paredes, y de vez en cuando pasan lugareños en bicicleta...... todo es una hermosa pintura del sur de China.

"Para algunos chinos, Tangjia es 'vieja', 'sucia', 'sin nada especial', es una aldea que ya está pasado de moda, no tiene modernidad o, simplemente, no es nueva. Pero para los extranjeros como yo, Tangjia es todo lo contrario", afirma la diseñadora mexicana, quien añade que "es un lugar único y especial, porque su valor se centra en la historia que puede contar. Esa historia la puedes ver reflejada en sus casas, en sus calles, en la muralla y en todos los lugares que se encuentran aquí alrededor".

Fabiola Apango, aquí con su esposo, Daniel Morales, cuenta que las casas tradicionales chinas le han servido como inspiración para sus diseños. (Xinhua/Hong Zehua)

Apango suele caminar con su esposo por las villas con curiosidad y alegría. "Una vez vi a una anciana arreglando el patio cuando su pequeña nieta se sentaba a su lado, y la tranquilidad también me hizo sentir relajada".

La distancia entre Tangjia y el centro de la ciudad se recorre en apenas 40 minutos en automóvil. El viaje lleva a través de una transformación, desde la simplicidad y tranquilidad a la modernidad y el bullicio. Cuando se pone el sol, tras hacer las compras, a la pareja les gusta tomar un café al aire libre.

Al hablar del mayor cambio a lo largo de estos tres años, Apango dice sin pensar: el puente de Hong Kong-Zhuhai-Macao hace que la vuelta a su pueblo sea más sencilla. "Hemos pasado nueve veces por el puente y es una experiencia increíble que nos gusta mucho. Antes tomábamos el barco cuyo horario es muy reducido y nos costaban por lo menos dos días hacer el recorrido. Era muy cansado. Pero ahora todo es muy fácil".

El puente Hong Kong-Zhuhai-Macao. (Xinhua/Hong Zehua)

Según Apango, la inauguración del puente fue una noticia internacional que hizo a Zhuhai más conocida para los extranjeros. "A mis amigos y familiares les decimos que, donde está el puente, ahí vivimos".

De acuerdo con Apango, cada pueblo y ciudad tiene su propia identidad. Tangjia se destaca por su simplicidad, naturaleza y tranquilidad, mientras que el centro es famoso por los rascacielos, la circulación y la comodidad.

Con el primer rayo de sol de la mañana, la pareja toma un desayuno tradicional chino en una tienda de esquina, dando los buenos días al dueño. Cuando cae la noche, después de un día ocupado de trabajo, se reúne con amigos y comienza su vida nocturna.

Fabiola Apango filma un videoblog frente a un centro comercial en Zhuhai, ciudad de la provincia meridional china de Guangdong. (Xinhua/Hong Zehua)

Con el fin de mejorar las condiciones de vivienda de sus residentes, Tangjia ha llevado a cabo una serie de renovaciones de infraestructura en los últimos años. Algunas casas han sido renovadas y convertidas en posadas de "alojamiento y desayuno" para recibir a más turistas.

China está esforzándose por lograr dentro de este año la construcción integral de una sociedad modestamente acomodada.

"En China nos hemos dado cuenta de que los pequeños poblados se desarrollan también muy rápido, al igual que las grandes ciudades", relata Apango, y agrega: "Espero que Tangjia, esta pequeña aldea de Zhuhai, nunca pierda su identidad".

"Me gusta China, me gusta Zhuhai y Tangjia es mi lugar favorito", afirma Apango en su blog.

  
20 de agosto de 2020
Especial
Image Fabiola Apango y su esposo, Daniel Morales, graban un videoblog en una plaza de la ciudad de Zhuhai, en la provincia meridional china de Guangdong, el 21 de julio. (Xinhua/Hong Zehua)